¿Se nace o se decide ser asexual?
Otro de los grandes puntos a debatir es si la asexualidad es producto de cuestiones meramente genéticas, es decir, de una herencia predeterminada ya en el genotipo de la persona asexual, o bien, de la influencia de factores externos ulteriores al nacimiento precisados toda vez que el individuo se desarrolla en sociedad y reconoce en el ambiente aspectos culturales y sociales que puede asumir o rechazar.
El neurobiólogo Raúl Paredes Guerrero, asume una postura que acredita a la asexualidad un origen biológico, sustentada en las investigaciones realizadas por el Instituto que dirige; y pese a reconocer que son pocas las investigaciones que existen al respecto, asevera que todas ellas han sugerido un componente hereditario considerable.
“La asexualidad está presente en varias especies de animales. Nosotros hemos encontrado que en las ratas macho existe una deficiencia de la enzima aromatasa (enzima encargada de producir estrógenos), que convierte testosterona (hormona propia del género masculino que cumple importantes funciones como el apetito sexual) a estradiol (hormona sexual femenina) en una región del hipotálamo. Es decir, en los machos no copuladores la actividad de la aromatasa es menor”.
Las investigaciones anteriores son reforzadas con el comentario de la sexóloga Pilar Cristóbal vertido en un artículo de El Mundo Magazine, pues considera que existen probabilidades de nacer asexual: “Hay gente que viene al mundo con una secreción hormonal menor, con una biología menos intensa”.
Con lo anterior, la sexóloga cerciora que la asexualidad puede tener un cimiento genético, pero también deja espacio para considerar a otros factores que si bien no son necesariamente biológicos también son involuntarios, como lo pudieran ser algunos tipos de enfermedades que entre sus causas tienen la reducción del apetito sexual.
No obstante, otros especialistas como el psicólogo Jonathan Altamirano Cortés, permanecen escépticos sobre la posible condición biológica de la asexualidad, pues en sus palabras “Cuando se vive una asexualidad desde la perspectiva biológica, implicaría que, en el caso del hombre, no tendría erecciones y la mujer no tendría lubricidad, por lo tanto viviría una disfunción sexual”. Es claro al sentenciar: “Nada tiene que ver la asexualidad con cuestiones hereditarias ni biológicas. Se podría presumir entonces, que la asexualidad es una elección de vida, así como lo es tener una vida sexual activa”.
Los testimonios también reflejan una división de opiniones, entre quienes por un lado privilegian la opinión de la asexualidad como un estado elegible y los que opinaban que se debe a factores biológicos.
Mariana, representa a los primeros y desde Argentina opina: “Yo creo que es una decisión, biológicamente estamos creados para la procreación, pero el hecho de que a alguien no le interese llevar a cabo esa acción es una elección”.
Fatima, colombiana, se inclina por el segundo grupo de opinión: “Considero que se nace asexual, es simplemente el hecho de que algunas personas tienen impulsos sexuales muy bajos o no tienen”. Beatriz, quien vive en Venezuela se suma al comentario anterior; y añade que tiene una hermana gemela que también es asexual. 60% de los encuestados opinan igual que ellas.
Finalmente también hay una proporción de 20% de opiniones neutras que median entre la posibilidad de que la asexualidad fuera una mezcla de ambos preceptos; empero, aunque la mayoría legitiman la idea de la asexualidad biológica, la totalidad de ellos descubrieron su asexualidad hasta después de la adolescencia. |