35 minutos en bicicleta, burro o caballo. De hacerlo caminando tardarían hasta dos horas. De las opciones preparatoria y universidad, lo más próximo es asistir a las escuelas que se localizan en la cabecera de Matehuala.
En lo que respecta a los servicios públicos, la Secretaría de Salud envía un médico general cada quincena a la comunidad. La luz eléctrica llegó a la comunidad hace unos siete años, según aseguran los habitantes. No tienen gas, cuando requieren calentar algo lo hacen con leña, mientras que al agua potable solamente tienen acceso los miércoles y domingos. Es imposible pasar por alto el hecho de que no cuentan con drenaje y por ende, tampoco tienen tazas de baño en sus casas, sus necesidades las realizan en letrinas, una zanja que funciona como retrete colectivo.
Sobre las vías de comunicación, ninguna casa cuenta con servicio telefónico, pero en la mayoría de los hogares tienen por lo menos un celular que juega a que no se le escape la señal. En El Venadito existe sólo una computadora, con todo y acceso a Internet que se encuentra en la escuela, como apoyo didáctico a la que los maestros y los alumnos pueden acceder.
Los medios de transporte más utilizados son las bicicletas y los animales cuadrúpedos, así como carros de madera que funcionan al ser jalados por burros.
Los habitantes diariamente luchan por sobrevivir, no resienten el hecho de que las distintas autoridades prácticamente no mantienen ningún contacto con ellos, no replican ante la situación de estar casi incomunicados a no ser de los caminos de tierra que funcionan bien siempre y cuando no sea temporal de lluvia, y ni siquiera toman en cuenta el hecho de aparecer incorrectamente en los mapas (muchos de ellos lo refieren la ubicación de la localidad como "Pozo Venadito"). |