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| Septiembre 2009 -Eclèctica #21 |
Holmes versus House
| Por Martha Garín Montes |
Alto, delgado, engreído, solitario y casi siempre tiene la razón... Los siguientes individuos que cumplen con la descripción anterior: Sherlock Holmes y Gregory House.
El primer personaje es un detective de entre 22 a 35 años de edad, fue creado por Sir Arthur Conan Doyle en su libro escrito en el Siglo XIX. Holmes es alto, delgado en extremo, de nariz prominente y aguilada. Solitario y diletante, también ufano de sus extraordinarias habilidades en lo que él mismo denominaba "el arte (o ciencia) de la deducción”. Invariablemente resolvía siempre sus casos criminales, y ha sido interpretado por criaturas antropomorfizadas. Por ejemplo: en la película de dibujos animados Policías y Ratones (Disney, 1986) un ratón llamado Basil se asemeja a Sherlock.
El segundo individuo, médico de profesión y mejor conocido como Doctor House tiene una descripción casi idéntica al primero, salvo por la nariz prominente y aguileña. Si embargo, esta similitud sobrepasa el parecido físico entre personajes, al menos para Universal Channel, empresa que produce y transmite los episodios de Dr. House, que hizo una comparación abierta en su página de Internet.
Lo increíble es que un personaje que forma parte de la literatura inglesa clásica, haya sido apabullado por House, un fenómeno realtivamente reciente de serie televisiva estadunidense, y más aún es increíble que pocas personas hagan la comparación entre la similitud de personalidades.
Entre las semejanzas publicadas por seguidores de la serie y de la obra literaria destacan: la letra inicial de los apellidos de ambos personajes, al igual que el de sus amigos más cercanos, su adicción a una droga, la presencia del apellido Aldrin en ambas historias, así como sus aficiones, su compleja relación con quienes los rodean entre otras cosas. Cabe mencionar que las actitudes de rechazo social, ridiculización e insultos a sus contrincantes son más sutiles en Holmes, aunque lo cierto es que no escatima en ridiculizar a cualquiera.
A pesar de los puntos comunes, la calidad entre ambas obras es muy variable, al menos en el contenido. House pasa inminentemente a segundo plano al resaltar el legado literario que Holmes, con todo y su petulancia y abstracción social, ha logrado. La fiebre del engreimiento no es un mal moderno; este padecimiento es característico desde hace por lo menos 200 años como se puede comprobar con Lord Henry en Dorian Gray (Wilde, 1891) es otro claro ejemplo del que hablaremos luego.
A la derecha Sherlock Holmes y su ayudante John Watson; a la izquierda Gregory House y Wilson
Holmes parece ser un individuo más complejo en todos los sentidos, muestra una inteligencia más fría, menos perfecta y a la vez posible. House, aparentemente lo sabe todo o tiene amplio conocimiento de muchas áreas y disciplinas, teniendo como debilidad sus deseos amorosos y sus emociones, mientras que el personaje de Connan Doyle es tan extraño como ignorante. En el episodio titulado "Estudio en Escarlata", considerado el inicio de sus aventuras, John Watson, el fiel amigo y colaborador del investigador, quien escribe en su diario todo lo que vive al lado del detective, narra:
“Tan notable como lo que sabía era lo que ignoraba. Sus conocimientos de literatura contemporánea, de filosofía y de política parecían ser casi nulos. En cierta ocasión que yo hice una cita de Tomas Carlyle, me preguntó con la mayor ingenuidad quién era éste y qué había hecho. Sin embargo mi sorpresa alcanzó el punto culminante al descubrir, de manera casual, que desconocía la teoría de Copérnico y la composición del sistema solar. Me resultó tan extraordinario que en nuestro siglo XIX hubiese una persona civilizada que ignorase que la tierra gira alrededor del sol que me costó trabajo darlo por bueno.
-Parece que se ha asombrado usted-, me dijo sonriendo al ver mi expresión de sorpresa, -Pues bien: ahora que ya lo sé, haré todo lo posible por olvidarlo” (Connan Doyle: 2008, p.69)
No obstante su evidente ignorancia, Holmes es petulante incluso al ignorar cosas, pues aquello que no encuentra práctico lo deshecha, lo cual es contradictorio a su amor por la música, pues el personaje es violinista de afición y muy bueno según su fiel acompañante.
Uno de los puntos más destacables de la obra de Arthur Connan Doyle es precisamente la falta de un amorío que caracteriza a la mayor parte de las obras literarias al menos novelescas. La típica tensión sexual, sí existe y es muy notoria en la serie televisiva que protagoniza el actor Hugh Lauriey que no obstante de la falta de ese elemento no hace de la lectura de Sherlock Holmes menos apasionante.
Sobre el autor
Arthur Conan Doyle nació el 22 de mayo de 1859 en Edimburgo, Escocia, y murió el 3 de julio de 1930. Su más reconocida obra fueron las que forman parte de la serie "Las Aventuras de Sherlock Holmes", entre las que destacan: Estudio en Escarlata (1887), La marca de los cuatro (1890), La liga de los pelirrojos (1891) y El sabueso de los Baskerville (1901-1902).
Aunque no es deseable un enfrentamiento entre fanáticos, sí es conveniente señalar que es innegable que el personaje de Gregory House esté inspirado en gran parte en Sherlock Holmes. Independientemente de cuál de los dos personajes sea mejor, la ironía y el engreimiento se sobrestiman en la sociedad moderna como una forma simple de humor e inteligencia.
Holmes es un personaje más completo y humano, cautivante por su poder de observación, divertido por su egolatría y atractivo por su languidez. Finalmente no se trata de averiguar que fue primero eso está resuelto, hay un siglo de diferencia.
“Una vez que se descarta lo imposible,
lo que queda es la verdad por improbable que parezca”
Sherlock Holmes
La nueva película de Sherlock Holmes se estrenará el 25 de diciembre de 2009. A continuación el trailer.
Director: Guy Ritchie / Protagonistas: Robert Downey Jr. (Holmes) y Jude Law (Watson).
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